Terminó tu tratamiento. ¿Y ahora qué?

Tras retirar los brackets hay que usar retenedores para que los dientes se asienten en su nueva posición y no vuelvan atrás.

¡Por fin te quitan los brackets! Enhorabuena, ha llegado el momento de disfrutar de los resultados de todo tu esfuerzo. Sin embargo, aunque lo más difícil ya ha quedado atrás, todavía queda una fase igual de importante: el uso de los retenedores, que acompañarán a tus dientes mientras se asientan de forma definitiva en su nueva posición.

Esto ocurre porque, en el momento en que se retiran los brackets, la presión constante que mantenía tus dientes en movimiento desaparece de golpe. Sin embargo, la boca y todas sus estructuras, encías, hueso y ligamentos, necesitan tiempo para acostumbrarse a esa nueva posición alcanzada. Si en ese periodo no se usa ningún tipo de retención, los dientes tienden a moverse de nuevo hacia su posición original, echando por tierra parte del trabajo realizado durante el tratamiento. Por eso recurrimos a los retenedores: nos permiten mantener los dientes estables el tiempo necesario para que esa nueva posición se consolide.

Los retenedores que utilizamos en Padrón Ortodoncia

En nuestra clínica trabajamos con dos tipos de retenedores que se complementan entre sí, cada uno con una función específica dentro del proceso de estabilización.

El Retenedor Superior o Invisible es un aparato transparente y removible que se utiliza durante la noche. Al ser extraíble, su eficacia depende en gran medida de la responsabilidad del paciente a la hora de usarlo con la constancia indicada, ya que solo cumplirá su función si se lleva tal y como está previsto.

El Retenedor Fijo Inferior o Arco Lingual, por su parte, se coloca por detrás de los incisivos inferiores y permanece siempre en boca. En este caso no requiere ningún esfuerzo activo por parte del paciente más allá de acostumbrarse a su presencia y mantener una higiene dental adecuada, ya que al no ser removible no depende de que se recuerde usarlo.

Un consejo de Padrón Ortodoncia

Sigue siempre al pie de la letra las instrucciones de uso de tus retenedores que te indique tu ortodoncista, porque el resultado final de tu boca depende en gran medida de ello. Ten presente el esfuerzo que has invertido para llegar hasta este punto y conseguir unos dientes bien alineados, y no te arriesgues a perderlo todo simplemente por no usar el retenedor como corresponde.

Recuerda: Esfuerzo = Resultados.

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