Los niños y la autoestima

Una sonrisa sana refuerza la autoestima infantil. La ortodoncia contribuye al desarrollo del niño como persona.
Los niños y la autoestima

La autoestima es saber cuál es nuestro propio valor. Es esa capacidad que nos permite reconocer cómo somos, identificar nuestras habilidades y aceptarnos a nosotros mismos tal y como somos, con nuestras virtudes y también con nuestras limitaciones. Cuando un niño se siente bien consigo mismo, es capaz de manejar mejor los conflictos que surgen en su día a día y de resistir con más firmeza la presión de su entorno, ya sea en el colegio, con sus amigos o en casa. Un niño con una autoestima saludable sonríe con naturalidad, disfruta de la vida y suele mostrar una actitud realista y, en general, optimista ante las situaciones que se le presentan.

Por el contrario, un niño con baja autoestima no confía en sus propias posibilidades ni en las de quienes le rodean. Le resulta más difícil encontrar soluciones a los problemas que se le plantean y experimenta con mayor frecuencia sensaciones de ansiedad y frustración. Estas emociones, sostenidas en el tiempo, pueden traducirse en comportamientos tímidos y pasivos que afectan tanto a su rendimiento escolar como a sus relaciones sociales.

El papel de la sonrisa en la imagen que el niño tiene de sí mismo

Uno de los aspectos que más contribuye a reforzar la autoestima infantil es, precisamente, la Ortodoncia. La sonrisa juega un papel central en la imagen que el niño construye de sí mismo y en cómo cree que los demás le perciben. Un tratamiento de Ortodoncia bien planificado proporciona a los niños dientes sanos, blancos y correctamente alineados, y esa mejora estética y funcional influye de forma directa en su desarrollo emocional y social a medida que crecen.

La importancia de la primera revisión antes de los 7 años

Todo esto constituye un argumento más, y de peso, para llevar a los niños a su primera revisión con el ortodoncista antes de los 7 años. A esa edad todavía es posible detectar e intervenir sobre problemas que, con el tiempo, resultarían más complejos de corregir. Como padres, tenemos en nuestras manos un papel fundamental a la hora de acompañar y reforzar la autoestima de nuestros hijos, y cuidar su salud dental desde edades tempranas es una de las formas más efectivas de hacerlo.

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